Sor Juana Inés de la Cruz

Después de hacer un trabajo sobre sor Juana te das cuenta de muchas cosas.

 Sor Juana representa la lucha por el saber, la lucha de una mujer por saber. A una buena monja le reprochaban que estudiara y escribiera cosas brillantes que no pertenecían a la teología, mientras que a los malos clérigos y buenos escritores (Góngora, Calderón, por poner algunos ejemplos) se les aplaudía. ¿Y cuál era la diferencia? Pues que ella era una mujer. ¡Una mujer! ¡Y monja! ¡E inteligente!

Todos querían ser sus salvadores: evitar que pecase de soberbia, convertirla en una santa o en una teóloga…¡Excusas! Sólo era miedo, miedo mezclado con envidia. Miedo de que una mujer que se había atrevido a escribir “Si Aristóteles hubiera guisado, mucho más habría escrito” y que había insinuado que la superioridad intelectual de los hombres era falsa, contradiciendo abiertamente a predicadores famosos y obispos, tuviera razón. Y querían obligarla a que dejara de estudiar cuando, como ella misma relata, el afán de saber había estado presente en ella desde su temprana niñez, aprendiendo a leer a los tres años, cortándose el pelo como castigo si no estudiaba todo lo que ella creía conveniente; siempre sola, siempre sin maestros, porque estaba mal visto que un hombre enseñara a una mujer, y maestras no había.

Su confesor la engañó para que se hiciera monja, diciéndole que le permitirían estudiar y que era tentación pensar que podía recluirse y vivir sola con sus estudios, que es lo que ella hubiera deseado (pero que no era posible, por el qué dirán; igual que su sueño de ir a la Universidad), pero luego no hicieron más que ponerle obstáculos, al ver que ganaba fama. Sin embargo, ella luchó y reivindicó su derecho a estudiar, su gusto por experimentar, todo lo que le permitió el miedo que le tenía a la Inquisición. Ella no pensaba que su fe estuviera reñida con su vocación intelectual; de hecho, en los hombres no lo estaba… ¿Por qué lo que era motivo de aplauso en los hombres  (que ella hasta sin libros estudiaba), era en ella motivo de escándalo?

Finalmente, la cercaron tanto que claudicó. Murió contagiada de la peste al ayudar a sus hermanas enfermas. Era bella, buena, amable… Era inteligente, tenía una concepción innovadora de la ciencia, un gusto enorme por la experimentación, era una excepcional poetisa y escritora… Lo tenía todo. Si hubiera vivido en otro tiempo…

Efectivamente, cuando lees sobre sor Juana te das cuenta de muchas cosas…

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Acerca de Galleta

Sí, soy una galleta. Una galleta que es una filóloga hispánica reciente y a la que le gusta leer, mirar las estrellas y escribir por encima de cualquier cosa. ¡Ah, y el chocolate!
Esta entrada fue publicada en Literatura, Tonterías que se me ocurren y etiquetada , , , . Guarda el enlace permanente.

2 respuestas a Sor Juana Inés de la Cruz

  1. David dijo:

    y ahora arde en el infierno…

  2. Araceli dijo:

    El que vas a arder en el infierno eres tú… n.n

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